• El tratamiento del vértigo depende de su causa subyacente, enfocándose en aliviar síntomas agudos y corregir el origen (oído interno, neurológico, etc.). Incluye maniobras de reposicionamiento (Epley), rehabilitación vestibular, fármacos (betahistina, sedantes vestibulares, antieméticos) y, en casos severos, inyecciones intratimpánicas o cirugía.